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Video di tango

Web design: Giovanni Querini

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Martedì, 18 gennaio 2005

Milongueros.Ritornare alle origini rinfresca sempre il cuore. Vi è un ristoro indubbio che solo la fonte più pura del passato rivissuto e redento attraverso la magia della memoria potrà mai donarci. Riascoltare quindi certe parole o certi motivi degli anni trascorsi ci impedisce di affogare nello stagno opprimente della contemporaneità. Nel tango il passato è rappresentato al meglio, come ho avuto occasione di sottolineare anche in precedenza, dal decennio classico degli anni quaranta. Una brezza leggera, la Brisa per l'appunto del motivo che intendo proporre oggi, percorre in Argentina questo magico decennio, che in Europa fu purtroppo funestato dall'orrore della guerra, allietando di musica nuova il panorama del tempo. "Era una tarde, corría una brisa, muy cálida y suave por la rosaleda" recita con sconcertante semplicità il testo, e viene inevitabile domandarsi se mai potremo più pronunciare parole di tale innocenza in un'epoca ormai logora e smaliziata come la nostra. Non credo francamente che ciò sarebbe più possibile. Non ci rimarrà quindi che ascoltare le vecchie canzoni per potere recuperare la magia inestinguibile di quella brezza che non riesce ad alitare ormai più.

Ascolta il tango. La brisa

Era una tarde, corría una brisa,
muy cálida y suave por la rosaleda.
Cerca del lago, leyendo poesías,
estabas oculta entre la arboleda.
Turbé el silencio
con mis pisadas
hubo un suspiro
y dos miradas.
Era una tarde, corría una brisa,
muy cálida y suave por el rosedal.

Y nos volvimos a ver
en aquel mismo lugar
y grabado en un rosal
quedé un nombre de mujer
como un recuerdo imborrable
de horas vividas de ilusión.
Mientras la tarde moría
y el sol nos enviaba
un beso de amor.

Mas no éramos iguales
y eso nos separaba,
un mundo de distancia
había entre los dos.
Tu eras de familia
muy rica y distinguida,
yo, en cambio, solamente
era un trabajador.
Vivías entre el lujo,
en un regio palacio,
ningún amor sincero
podías tu sentir.
Tus autos y lacayos,
tu oro y pedrería,
tus sedas, tus encajes
te alejaron de mi.

Musica: Francisco y Juan Canaro; testo: Juan Andrés Caruso.

Giovedì, 6 gennaio 2005

¶ "Haber envejecido en tantos espejos", scrive quasi incredulo il grande poeta Jorge L. Borges in Elegia. Il mistero e lo sgomento dell'identità personale ne perseguitano i versi attraverso i faticosi decenni. Nel brevissimo saggio poetico Borges y Yo il personaggio fittizio di Borges si confonde inscindibilmente con l'io dell'autore, perennemente esule tra i due.

Borges y Yo

Jorge Luis Borges.Al otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya mecánicamente, para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel; de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de profesores o en un diccionario biográfico. Me gustan los relojes de arena, los mapas, la tipografia del siglo xviii, las etimologias, el sabor del café y la prosa de Stevenson; el otro comparte esas preferencias, pero de un modo vanidoso que las convierte en atributos de un actor. Seria exagerado afirmar que nuestra relación es hostil; yo vivo, yo me dejo vivir, para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura me justifica. Nada me cuesta confesar que ha logrado ciertas paginas válidas, pero esas paginas no me pueden salvar, quizá porque lo bueno ya no es de nadie, ni siquiera del otro, sino del lenguaje o la tradición. Por lo demás, yo estoy destinado a perderme, definitivamente, y sólo algún instante de mi podrá sobrevivir en el otro. Poco a poco voy cediéndole todo, aunque me consta su perversa costumbre de falsear y magnificar. Spinoza entendió que todas las cosas quieren perseverar en su ser; la piedra eternamente quiere ser piedra y el tigre un tigre. Yo he de quedar en Borges, no en mi (si es que alguien soy), pero me reconozco menos en sus libros que en muchos otros o que en el laborioso rasgueo de una guitarra. Hace años yo traté de librarme de él y pasé de las mitologias del arrabal a los juegos con el tiempo y con to infinito, pero esos juegos son de Borges ahora y tendré que idear otras cosas. Asi mi vida es una fuga y todo to pierdo y todo es del olvido, o del otro.

No sé cuál de los dos escribe esta página.

(Jorge L. Borges, El hacedor, 1960)

Scrivetemi

© Copyright 2001/04 Giovanni Querini.
Ultimo aggiornamento: 6 gennaio 2005
"Initium sapientiae timor Domini", Bibbia, Salmo 110, 10.
Motto del mese: "Exiguo vivit, quia proxima caelo ". Imago primi saeculi, LIV, 1640.

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Uroburo: il cerchio dell'eterno ritorno.